Revista estudiantil de la Universidad Autonóma de Aguascalientes, editada por la Brigada Jesús Silva Herzog (Sociedad de Alumnos de Economía y Mesa Local ANEE)

viernes, 10 de septiembre de 2010

INTERVENCIÓN GOBERNAMENTAL EN LA UAA

Pues sin palabras, así es como queda uno después de leer semejante mierda oficialista y la descara prostitución de la Universidad ante las autoridades fascistas y neoliberales, tanto del orden municipal como estatal y llegando a nivel federa. Está claro que la agenda gubernamental es apelar a una sosa identidad mexicana para tapar los críticos problemas del país con banderitas y estatuas, si bien es cierto que en la UAA la libertad de expresión ya estaba condenada y perseguida, ahora vienen y nos dan en la “madre” con este “Proyecto pionero” para que nosotros los jóvenes reconozcamos nuestro “glorioso pasado”.

Todo ello resulta sospechoso, el susodicho proyecto pionero apunta sobre una de las universidades públicas como es la nuestra de un estado simbólico por los acontecimientos de la revolución; Escogida por la notoria intervención gubernamental sin nada o poca resistencia, con autoridades universitarias vendidas, con profesores que su libertad de cátedra e investigaciones se reducen a las “necesidades” del estado (en su mayoría con programes que benefician a la macro economía del estado), a los designios de las camarillas departamentales y claro a los padrinazgos, que son implícitos. A lo anterior se le suma una población estudiantil pasiva y desinformada en el sentido de que su capacidad de discernimiento y análisis de la “realidad” es más bien nula. De ello solo se sigue que la UAA era el lugar idóneo para tal proyecto.

Con que poca vergüenza y sentido común se puede plantear si quiera un proyecto como este, que ya se nos olvidaron las masacres de estudiantes de las últimas décadas del siglo pasado, es que de la memoria ha desaparecido la guerra sucia en contra de los estudiantes en nombre del la “patria” que ahora nos quieren meter en un discursillo barato que apela a esa rancia “identidad”. No puede ser posible que la evocada “formación cívica” deje de lado la sangre y la hipocresía del gobierno, con que cinismo Urzua acepto tal cosa, será porque ya se va y le pareció, al más puro estilo de los emperadores romanos, dejar una obra con la cual se le recordara, pues no señor al menos yo lo recordare como una persona más interesada en quedar bien con las autoridades federales y estáteles que con su mentada lucha al narcotráfico y el desabrido bicentenario, que solo se mueve en la esfera de la retorica, que como un promotor de una no tan pseudo religiosa formación cívica.

La formación cívica, deberían saberlo ya los miembros del consejo universitario y el mismo rector, es aquella que nos muestra las carencias de nuestros sistemas políticos, económicos, sociales y culturales y no la que nos “enseña” a memorizar y adorar ciegamente de manera fanática las gestas patrióticas de una pila de muertos llamados “héroes nacionales”, que antes que héroes fueron hombres movidos por sus propios intereses y motivaciones, como cualquier humano, sin por ello tener un proyecto de nación en mente como tanto se les vanagloria, si ustedes señores del consejo universitario (así con minúsculas), personas con una alta formación, al parecer no tienen claro tal esquema mental mucho menos una partida de huesos en estado de putrefacción lo tendrán seguramente y mucho menos nos revelaran ese proyecto de nación y fortalecerán nuestros tan ahora socorridos y poco entendidos “valores” morales (esto da al traste, volvemos a la época en que la religión dictaba la mora en lugar de una ética de integridad humana).

El acta que está firmada, por los miembros del consejo sin la participación activa y consiente de los alumnos muestra que clase de “formación cívica” se pretende fomentar: la de la desinformación y la del sigue al caudillo o mesías. Esa acta carente de todo sentido crítico, sin el menor análisis histórico, sociológico, filosófico, etc. de lo que se está hablando da la razón a mi argumento, se usan palabras que buscan evocar un patriotismo militar, beligerante y vigilante en el cual la sociedad civil, incluyendo a los estudiantes, se encuentran a merced de las camarillas gubernamentales y sus aliados típicos (Ejército, policía, instituciones de educación, empresarios y ministros religiosos) , es decir, el problema de un estado fuerte y opresor y una sociedad civil débil, como lo adelantaba Platón en “La Republica” y después el poeta romano Juvenal: “ ¿Quién vigila a los que nos vigilan?”.

Ahora bien las Universidades que en el pasado siglo se mostraron combativas, criticas y dinámicas, en parte gracias a los planteamientos de la escuela de Frankfurt y a los movimientos a nivel mundial de la década de los 60´s en adelante, ahora se muestran dóciles ante el estado y un ejemplo de ello es nuestra universidad (UAA), en qué momento pasamos a aceptar un adoctrinamiento gubernamental en el que se está jugando no ya la “formación cívica” sino la misma libertad que debería prevalecer en la Universidad. Estos procedimientos que ahora adopta el Consejo Universitario dejan de lado la curiosidad humana como motor de las investigaciones, el conocimiento que aspira a un saber y sobre todo el verdadero compromiso social y cívico que tenemos los universitarios para meternos un programa gubernamental (aun mas rígido de lo que ya era) evocando una obligación que supuestamente adquirimos a con el estado y a con la “patria” que nuestros héroes forjaron y que convenientemente nuestros amigos históricos los soldados nos enseñaran a amar, respetar y a querer.

Solo quiero recordarles a todos los que lean estas líneas que el inicio de un estado fascista se desarrolla extrañamente de manera similar a como lo que vivimos en estos días y claro también hacer patente que bajo el escudo de la patria y del patriotismo se acaba la libertad. Deberían saber que patriotismo es una palabra que se utilizó mucho en las dictaduras del siglo pasado en Alemania, Chile, la Unión Soviética, Nicaragua, Camboya, China, etc. Y con esa palabra tan caduca pero igual de famosa en los discursillos políticos, como el que contiene el acta, a la luz de un análisis crítico y no de conveniencias se queda sin un contenido real, es decir que pueda ser descrito y analizado para entender. Eso que llaman patria con una boca tan grande, más allá de la emotividad de la retorica, tratan de apelar a una identidad mexicana contenida en ídolos llamados símbolos patrios o bien héroes que en la praxis margina a miles de personas separándolas en estratos listos para servir a aquellos que detentan el poder sin la menor ética humana, no es lo que nosotros universitarios deberíamos buscar ni ser participes.

Concluida mi exposición pasó a hacerles la invitación a que no permitamos que el contenido del acta se lleve a cabo, lo más prudente ante medidas de esta especie que violan la autonomía de la universidad y nos ponen a un paso a la intervención de la fuerza pública y la represión, es tiempo de que nos organicemos y les invito a todos aquellos interesados en hacer algo para evitar y protestar en contra de esta medida nos pongamos en contacto y formemos todos juntos un frete en común apelando a la verdadera vida cívica de la libertad de expresión y en contra del patriotismo caduco.

Sin más quedo a su disposición.

Fabián Rodríguez Nieto. Alumno de la licenciatura de Historia de la UAA