Revista estudiantil de la Universidad Autonóma de Aguascalientes, editada por la Brigada Jesús Silva Herzog (Sociedad de Alumnos de Economía y Mesa Local ANEE)

lunes, 1 de septiembre de 2008

HERMANOS CANÍBALES. Artor.

Nací entre caníbales y carroñeros
y cual si fuera débil cordero
me he dejado atacar por ellos,
he sido herido,
de forma estúpida he actuado
y vergonzosamente he sido superado.

Carroñera infeliz,
púdrete en tu hipocresía
con tu falso sentimentalismo,
retuércete melancólicamente
en tu cruel antagonismo
de te amos y de ataques,
que sea tu interminable abismo,
con tu puta sonrisa sarcástica
repugnante en pesimismo.

Me hablas como si te necesitara
cuando siendo que te has alimentado
de mi inocencia y de mi calma,
que ante al coraje y tus ojos,
estupidez tu boca llama.
Pero si ante tu naturaleza
soy idiota por ser bondadoso
y victima de burla e insultos,
no habrá pena al ver en tus ojos
tus nefastas y falsas lágrimas
de enorme y profunda tristeza
en contraste del disfraz
de tu regocijante indiferencia,
cuando ahora sea victima
y preteridamente merecedor
de tu odio y tu rencor
por ser tú, condiscípula de la vida,
contemporánea del fervor
de mi dormido coraje,
debacle engrandecedor,
devastable enorgullecedor.

Y tú, caníbal dadivoso,
que te alimentas de mi orgullo
y presunciones,
engrandeciendo mi rencor,
creando, en mí, insultos y odio
a cambio del desaparecido cariño
y sentimiento de hermandad;
las historias de alegría
de unión y camaradería
han desembocado en el recuerdo
hundidos en el ahogo,
convertidas lastimosamente
a fieles testigos oídos
en narraciones de guerra constante
entre estos dos talentos perdidos.
Te veré desde arriba
para tenderte la mano.

¿Cómo confiar en el exterior,
en los prometedores del futuro mejor
y en la engorda de este suyo,
malintencionado servidor?
si son todos ellos
el encadenante opresor,
ilusionistas chupasangre
robadores del sueño y su diversidad,
de este verso y su pluralidad;
expropiadores de vida
con mentira y nulidad.

Coraje, solo maldito coraje,
rabioso y destructor
pero bien dirigido
por el instructor;
de sentimientos y delirios
el creador;
este cordero,
su malintencionado servidor
en el mundo de los hermanos caníbales.

Artor