Revista estudiantil de la Universidad Autonóma de Aguascalientes, editada por la Brigada Jesús Silva Herzog (Sociedad de Alumnos de Economía y Mesa Local ANEE)

lunes, 2 de marzo de 2009

JORNADA CONTINENTAL DE PROTESTA POR LAS VÍCTIMAS


El primero de marzo de 2008, el mundo entero presenció una nueva masacre e América latina auspiciada por el imperialismo norteaméricano. El Estado colombiano, a través de sus fuerzas armadas, perpetró un voraz atque militar en la región de Sucumbios, Ecuador, contra un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). La agresión a un campamento de paz, los bombardeos con alcancez homicidas, los asesinatos y ejecuciones de civiles y heridos, así como amenzas, tortura y agresiones sexuales a las sobrevivientes, consitutyen un verdadero crimen de guerra, por parte del gobierno de Álvaro Uribe Vélez.




El Imperialismo norteamericano logró anular un importante paso para una salida política negociada al conflicto armado en Colombia, uno de los más largos y dolorosos en América Latina. La masacre renovó la intención del gobierno de Uribe de liquidar el conflicto colombiano mediante ina guerra sin cartel, por medio del apoyo político, financiero y militar de Washington materializado en le llamado "plan Colombia". Este no contituye solamente un acto de defensa militar de los intereses y de las inversiones de las corporaciones norteamericanas, sino que se trata de un proyecto de control y represión a escala continental, de sometimiento tal que ha sido rechazado incluso por mandos militares, como los de Ecuador.




La masacre colocó y mantiene bajo la mira a una parte desiciva del territorio latinoméricano en el área de la "guerra preventiva contra el terrorismo", similar a lo que el imperialismo mundial realiza en Irak, Afganistán, Palestina, y los Balcanes; o como en Haití, donde opera una fuerza de ocupación indefinida reclamada a la ONU por el gobierno norteamericano.


La "paz norteamericana" impuesta en ese país sigue cobrándose una alta cuota de sangre: decenas de ciudadanos asesinados a quienes se hace pasar pot guerrilleros para cobrar un rescate gubernamental, estudiantes desaparecidos, sindicalistas asesinados, defensores perseguidos, campesinos expulsados de sus tierras y poblaciones desplazadas cuyos habitantes viven bajo el terror y la amenaza.


En el campo donde fuera sesinado el jefe de la Comisión Internacional de las FARC, Raúl Reyes, se encontraban de visita cicno estudiantes mexicanos, cuatro de ellos - Verónica Natalia Velázques, Soren Ulíses Avilés Angeles, Juan Gonzáles del castillo y Fernando Franco Delgado- perdieron la vida a consecuencia de los bombardeos indiscriminados, una más, Lucía Andrea Morett Álvares- logró sobrevivir con heridas graves, siendo hasta la actualidad, víctima de persecución y hostigamiento.


Desde el momento en que se supo que varios de los muertos eran mexicanos y estudiantes de la UNAM y el IPN, en nuestro país se ha desatado una campaña en contra de la UNAM, acusándola de ser una insitutción que forma "terroristas". Toda una campaña por deviar la atención del problema y por desprestigiar a los estudiantes y a la UNAM.


Los ataques a la UNAM no son casuales, llevan un mensaje muy clsro en dos direcciones. La primera, tratar de desviar la atención y dejar de lado a los responsables de la masacre. En este contexto, el silencio del gobnierno de Felipe Carlderón lo hace complice de este hecho y es una muestra más de su subordinación a la política criminal de estados Unidos. Hasta el momento no ha habido ninguna declaración de condena y de exigencia de castigo a la culpables de semejante crimen. La segunda, ir tratando de convertir en delito la actividad política que se realiza en la UNAM. En partícular el movimiento estudiantil que se ha caracterizado por su apoyo a las luchas de los pueblos de América Latina y del mundo. No por nada los auditorios de las facultades de nuestra universidad llevan los nombres de revolucionarios como: Che Guevara, Ho Chi-Minh, Ricardo Flores Magón.


También ha sido un espacio de crítica a la política de dominación y guerra de Estados Unidos. Se han realizado marchas en contra del genocidio que ha realizado el ejército norteamericano contra el pueblo de Irak. Se han llevado a cabo actos de apoyo a la Revolcuón Cubana y a la Bolivariana. Se han realizado actos de apoyo al EZLN y alos pobladores de San Salvador Atenco. también se denunció la masacre que realizó el gobierno mexicano en el Cahrco. En fin, la UNAM se ha caracterizado por ser un espacio crítico y de apoyo a las mejores causas de nuestros pueblos.


Detrás de los ataques a la UNAM se encuentra el mensaje de que ésta actividad no debe realizarse en nuestra universidad. Que la universidad no se inmiscuya en los problemas sociales, que la universidad sea espectador ante las injusticias del poder absoluto ESO NO LO VAMOS A PERMITIR.

¡Por la lucha común para explusar al imperialismo de nuestros países!
¡Abajo el gobierno asesino, paramilitar y narcotraficante de Álvaro Uribe Vélez!
¡Respaldo total a Lucía Morret!

Juventud Comunista de México