Revista estudiantil de la Universidad Autonóma de Aguascalientes, editada por la Brigada Jesús Silva Herzog (Sociedad de Alumnos de Economía y Mesa Local ANEE)

jueves, 5 de febrero de 2009

"INTERNET OBLIGA A UNA RECONVERSIÓN INDUSTRIAL DEL CINE"

Angeles González-Sinde fija para este año un acuerdo con las operadoras de ADSL.

Será su tercera gala. Y ésta es especial. O más especial. Angeles González-Sinde (Madrid, 1965) es, además de presidenta de la Academia, candidata (opta al mejor guión adaptado). Compite, eso sí, contra Rafael Azcona. Mala suerte. Dicho lo cual, pide un segundo para cambiarse (acaba de dar una rueda de prensa) y nos recibe en la misma sala en la que hasta hace nada se exponían las fotos de Krzysztof Kieslowski. «No me gustan nada los marcos.Desmerecen las fotos», dice y atiende.

Pregunta.- ¿Cuál será el titular?

Respuesta.- La verdad es que no soy buena ni para poner título a mis guiones. Si hablamos de cifras, la tendencia es la misma que en años anteriores. Las películas más vistas son franquicias para público infantil, fundamentalmente americanas.
P.- ¿Y el cine europeo? ¿Dónde quedó su resurgir?

R.- Si no hay un fenómeno como Amélie, por ejemplo, hay poco que hacer. Y eso que éste ha sido el año de Gomorra. El problema es lo poco que viajan las películas. Y esto sí es una tendencia preocupante. Manda el márketing. Me preocupa qué pasaría si Amenábar hiciese ahora su primera película.

P.- ¿Prevé entonces un giro conservador en tiempos de crisis?

R.- Lo advertía Spielberg recientemente. Ponía sobre aviso de la tentación a apostar sobre seguro y a abandonar los proyectos que, dijo, «han hecho que amemos el cine». Si eso lo dice Spielberg de las grandes productoras, qué no pasará aquí con las inversiones de la televisión.

P.- ¿Es Francia el ejemplo a seguir? Este año su cuota de pantalla ha sido de un 45% y ha batido récord en la venta en el extranjero.

R.- Nosotros tenemos una cuota de pantalla que no nos corresponde.Somos el quinto mercado mundial. Deberíamos ver más cine español.

P.- ¿Y qué lo impide?

R.- La deficiente distribución. Es un círculo vicioso, porque al no tener distribución se hacen películas cada vez más raquíticas y eso conduce a que el cine español adquiera mala fama. Haces dramas porque los proyectos que más interesan son caros.

P.- Hemos llegado. El cine español sigue sin gustar en España.

R.- Eso pasa en todos los lados. Habría que preguntar a los coreanos qué opinan de su cine. Nosotros sólo vemos de ellos lo escogido.Los españoles hablamos mucho y luego, si hay tiempo, hacemos otras cosas.

P.- Y pese a todo, se hacen más películas.

R.- Si, 173. Tres más que el año pasado. Otra cosa es qué se hace con ellas. Los grandes cines proyectan todos lo mismo. No hay variedad en la cartelera.

P.- Y no hay segunda oportunidad. El mercado del vídeo está desapareciendo...Llegamos a internet.

R.- Este es el año para sentarse a hablar con las grandes operadoras.De las descargas ilegales, el único que obtiene beneficio es el que vende el ADSL.

P.- ¿Cómo impedirlo?

R.- Lo único que se está haciendo es pedir a los usuarios que se autorregulen. Y eso no funciona. No puedes poner un grifo en casa de las gente y luego decirles que no lo usen. A uno le venden un aparato, le hablan de «velocidad de descarga»...

P.- Y ahora, ¿cómo se hace para que se pague por las descargas?

R.- Está claro que el hábito de ver cine en casa está ya instaurado.La vida ha cambiado. ¿Quién tiene tiempo para ir al cine entre semana? Lo que hay que hacer es asumirlo y darse cuenta de que tenemos que afrontar una reconversión industrial como la de los astilleros.

P.- Pero, ¿estamos hablando de perseguir a los que usan el ADSL?

R.- A eso sólo se puede llegar después de ofrecer alternativas y, ahora, no las hay.

P.- ¿Es Camino la favorita?

R.- No lo sé. A mí me ha gustado.

Fuente: elmundo.es