Revista estudiantil de la Universidad Autonóma de Aguascalientes, editada por la Brigada Jesús Silva Herzog (Sociedad de Alumnos de Economía y Mesa Local ANEE)

viernes, 27 de febrero de 2009

ENFRENTA LA UAA OSCURANTISMOS EMPEDERNIDOS Y FRUSTRADOS: URZÚA

jueves, 26 de febrero de 2009


Lic. Jorge Álvarez Máynez Presente


Reciba mi personal saludo y entusiasta felicitación por su delicada y fructífera labor al frente del importante periódico, tan dignamente a su cargo.

Deseo referirme a la publicación en La Jornada Aguascalientes del pasado 24 de febrero, en que se me acusa de plagio, y apegado al artículo 27 de la Ley Federal de Imprenta, en respetuosa súplica a favor de mi derecho de réplica, le ruego la publicación de este texto.

Ya en su oportunidad, mi colaborador Marco Antonio Gallardo Cabrera explicó el invaluable auxilio que me prestan otras áreas institucionales en la elaboración de discursos y colaboraciones, donde se produjo esa lamentable inconsistencia.

Naturalmente, el elevado compromiso con la sociedad aguascalentense y el cada vez mayor prestigio de nuestra máxima casa de estudios, me impone la honrosa obligación académica y moral de emitir algunos comentarios al respecto.

Como usted sabe, señor director, no sólo la Ley Federal de Imprenta ha permanecido sin reformas desde su promulgación en 1917, sino que los Códigos de Ética de los medios mexicanos –el primero de ellos emitido por el periódico El Universal en marzo de 1998- han sido insuficientes para actualizar los alcances de los derechos ciudadanos, en particular cuando se trata de honras públicas.

Sin embargo, el estudio preliminar de este tema me lleva a reconocer el alto grado de dificultad que vivió La Jornada Aguascalientes al aceptar la publicación de un anónimo. Invariablemente es complicada, como dice el citado Código en su octavo capítulo: El uso de fuentes confidenciales “queda reservado para casos extraordinarios, por el riesgo que esta práctica supone para la credibilidad del periódico”.

Este documento del también llamado El Gran Diario de México, reconoce –como usted, señor director- “El derecho del ciudadano a difundir información de interés público, lo que en ocasiones ocurre en condiciones que suponen un riesgo para la integridad física, social o política de la fuente”.

Pero recomienda también que: “Cuando una fuente deba permanecer sin identificar, el diario explicará las razones a los lectores”.

Y aquí me surge la interrogante, ya debidamente planteada por el periodista Matías Lozano en su columna política de la misma fecha: ¿Cómo apelo a la ética a través de un anónimo?

El anonimato, lo sabemos todos, no sólo encubre una identidad, sino también una integridad, aunque por su derecho ciudadano tenga acceso a la denuncia pública, pero no al insulto y a la diatriba, a lo que también se le ha dado entrada.

Rechazo categóricamente, señor director, los enunciados de “mal funcionamiento” de la Universidad Autónoma de Aguascalientes; no existe aquí ninguna “cúpula grupuscal” donde “prive la opresión”, ni hay “dictaduras”, “aviadores”, ni “amiguismos”. No hay aquí “injusticias” ni “anarquías”. Invito a mis detractores a que lo prueben.

Aquí en la Universidad Autónoma de Aguascalientes, hay una de las más prestigiadas casas de estudios superiores del país, en cuya proyección cotidiana, el ensanchamiento de sus luces de conocimiento se enfrenta invariablemente a oscurantismos empedernidos y frustrados.

Me es también satisfactorio reiterarle a usted que el espíritu universitario que nos mueve en la UAA no estaría completo sin nuestro irrestricto respeto a la libertada de expresión, consagrado en los artículos sexto y séptimo de nuestra Carta Magna.

Le reitero, licenciado Jorge Álvarez Máynez, como lo he hecho ya personalmente, que las puertas de esta honorable Rectoría están siempre abiertas para usted y sus colaboradores; ésta siempre será su casa.

Al agradecer su fina atención, señor director, estoy seguro que en usted refulgirá uno de los grandes compromisos sociales del periodismo universal, como aquel emitido por Joseph Pulitzer en 1904, al referirse a la comunicación y su importancia en la sociedad de las palabras:

“Nuestras comunidades y su prensa emergerán o caerán juntas”.
Fuente: La Jornada Aguascalientes -26 de febrero de 2009-