Revista estudiantil de la Universidad Autonóma de Aguascalientes, editada por la Brigada Jesús Silva Herzog (Sociedad de Alumnos de Economía y Mesa Local ANEE)

miércoles, 28 de enero de 2009

CONFIRMA ESPECIALISTAS LA EXISTENCIA DE FÓSILES EN EL ARROYO DE LOS COBOS

El arroyo de Los Cobos está amenazado por la creación de un nuevo fraccionamiento al que el municipio consideró que era adecuado abrirle un espacio, cerca de la zona de tolerancia, y aunque por ahora las conocidas “Violetas” harán resistencia, cuando el fraccionamiento crezca, este centro de acervo paleontológico y ecológico desaparecerá. Luis Miguel Vásquez, miembro de la asociación Zoyatal, busca impedir que terminen con este espacio natural que es patrimonio de todos los aguascalentenses, y que las autoridades no están tomando en consideración, al permitir el crecimiento poblacional en esta área. Aguascalientes es una zona representativa a nivel nacional en cuanto a fósiles se refiere y una de las muestras de esta riqueza es el arroyo de Los Cobos, en el que además de los restos fósiles y la biodiversidad, hay también vestigios prehispánicos que Luis Miguel ya ha reportado al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). La zona más rica en cuanto a restos fósiles es la cuenca del arroyo, que va desde donde se conecta con el arroyo de San Francisco hasta donde concluye en el arroyo de Paso Hondo; son 2 kilómetros y medio de extensión; eso sin contar los afluentes que son Malacate, Relicario y Paso Hondo. “En esta zona prácticamente se han encontrado una gran variedad de fósiles, équidos, mamuts, bisontes, anfibios tortugas, incluso félidos… es muy vasta la riqueza de la fauna arqueológica”. En lo que se refiere a la fauna hay coyotes, zorros, zorrillos, ardillas, una gran variedad de aves, anfibios, tortugas y ranas que se han visto diezmadas por los cazadores que van al lugar y las personas que trabajan en la extracción de material. “Los que trabajan en la extracción de material, primero contaminan la zona con la tira de escombro: tiran árboles y todo que al paso les estorba y finalmente cuando recogen la arena destruyen los hogares de las tortugas y las ranas que hibernan ahí dentro durante el período invernal, y las matan”. Para Luis Miguel es muy grave la incursión de estos “saqueadores” en esta área, porque destruyen los suelos, la flora, la fauna, los fósiles y deterioran el lugar en general. “Por esta intervención he perdido fósiles que estaban a medio proceso de estudio. Se pierden las posibilidades de asociar los hallazgos, que determinan más datos sobre los organismos que vivieron hace miles de años”. Con la intención de evitar este saqueo, el investigador pidió al municipio que lo apoyara con la colocación de unos letreros que prohíban la tira de escombro. El municipio colocó 12 de estos letreros hace dos años, pero ahora sólo quedan 5, porque los demás fueron tirados o robados por parte seguramente de la misma gente que hizo caso omiso a las recomendaciones y prefirió seguir con su actividad ilícita e ignorar la indicación de prohibición. Los estudiosos pugnan porque esta área sea preservada para que no pase lo que sucedió con el arroyo del Cedazo, en la zona oriente, que está totalmente contaminado con escombros donde ya se encontraron restos fósiles, y el arroyo de Pargas, que es uno de los afluentes del arroyo de San Francisco que fue contaminado por la presencia de las ladrilleras. De acuerdo a la información que hasta ahora tiene Luis Miguel, relacionada con el fraccionamiento que está planeando el municipio, la primera etapa se construirá a partir del parque de maquinaria de Obras Públicas hasta el límite de la zona de tolerancia, lo que abarca alrededor de 500 viviendas; sin embargo, esta propuesta de crecimiento tiene una proyección a 10 años, donde se pretenden colocar 8 mil viviendas, que obviamente invadirán el arroyo de Los Cobos. Entre las consecuencias negativas que traerá la urbanización de esta área está la deforestación, la destrucción de los hábitat de las especies; por lo anterior, los animales que tienen ahí su hogar están destinados a morir. Por otro lado, es seguro que la emisión de aguas negras se conectará al cauce del arroyo, como ya se ha hecho en otras ocasiones, destruyendo así la limpieza del afluente y la riqueza fósil, además de que el área se convertirá en un tiradero de material contaminante. El panorama, luego de escuchar las consecuencias que traerá la “colonización” de esta zona, no es nada alentador. Habrá que ver qué propuestas benéficas tiene la autoridad para ponerse por encima de la conservación del ambiente, escala primaria que debemos cuidar si es que la raza humana pretende que sus hijos y sus nietos vivan. La intención es no permitir -a toda costa- la contaminación de esta área, y para esto Luis Miguel Vásquez, apoyado por los demás miembros de la asociación Zoyatal, están trabajando en la conformación de un proyecto de conservación que tenga la finalidad de preservar la flora, la fauna, la cuenca y los fósiles. Ahora habrá que esperar la voluntad política de los legisladores, las autoridades de los tres niveles y de la sociedad en general en pro de un espacio que les pertenece a todos, y por lo tanto es responsabilidad común pugnar por su cuidado.
Fuente: la jornada aguascalientes 27 de enero de 2009