Revista estudiantil de la Universidad Autonóma de Aguascalientes, editada por la Brigada Jesús Silva Herzog (Sociedad de Alumnos de Economía y Mesa Local ANEE)

martes, 12 de mayo de 2009

PERMITEN LAGUNAS LEGALES COMERCIO ILEGAL DE FÓSILES Y FAUNA EXÓTICA

La trata ilegal de fósiles y especies de flora y fauna exótica o en peligro de extinción están fuera de control, por lo que los miembros de la asociación Zoyatal la equipararon a la cuestión del narcotráfico, con la única diferencia de que el interés de las autoridades ha sido mínimo en el tema de protección ecológica, y es por eso que no se ha podido solucionar o al menos disminuir.

Rubén Guzmán, paleontólogo y presidente de la asociación Zoyatal tuvo en días pasados un par de ofertas de parte de vendedores ilegales que le ofrecieron piezas supuestamente encontradas en Aguascalientes, incluso de especies que los paleontólogos no habían encontrado.

El tráfico ilegal de fósiles es además muy frágil, porque no existe una legislación que haga la labor de contención para proteger el patrimonio paleontológico, hay grandes lagunas en la ley, además de que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) no tiene la capacidad ni las facultades bien definidas como para actuar en casos de ventas ilegales.

El problema no se queda sólo en la venta ilegal y la extracción de las piezas, sino que además se pierde información valiosa para los investigadores, relacionada con el período en el que vivieron esas especies.

Las penas por saqueo arqueológico sí están tipificadas y se supone que para los fósiles son similares; sin embargo, al no existir una instancia de por medio encargada de estos asuntos, y sea directamente la Procuraduría General de la República (PGR) la que se encargue de ello, vuelve complicado el proceso.

Estos últimos dos casos que se le presentaron a Rubén Guzmán los denunció ante el INAH en el estado, pero cabe la posibilidad de que no procedan por tener además poca información de los vendedores.

El tráfico se da también con las aves, reptiles y arácnidos

En el caso de la flora y la fauna, dos de las causas principales de la extinción son: la destrucción de los hábitats a través de contaminación, y otro es el comercio ilegal; éste se considera la segunda o tercera actividad más lucrativa después de la venta de drogas y armamento.

Son especies que se venden en México, Estados Unidos, algunos países de Europa, Japón y China, donde hay coleccionistas que llegan a pagar cantidades millonarias.

Ricardo Herrera, también integrante de Zoyatal, tiene un registro de animales que se comercializan de manera ilegal en Aguascalientes, en ellos están las aves como los loros, guacamayas, pericos, el cenzontle, el cardenal o aves rapaces como las lechuzas, búhos y aguililla cola roja; también se cuentan las tarántulas, en particular las de rodillas rojas y los reptiles, como las lagartijas espinosas y las ‘escorpión’. Los costos de un animal en el mercado ilegal varían desde 150 pesos hasta millones de dólares, por un arácnido muy exótico.

Las aves rapaces son comercializadas entre cetreros que las utilizan para entrenarlas e incluso las inscriben en concursos a nivel nacional o internacional, donde demuestran sus capacidades de caza.

Sacar a cada uno de estos animales de su hábitat natural tiene doble repercusión, una para el animal que debe adaptarse al nuevo espacio vital asignado por los humanos, y los daños causados a la cadena alimenticia también son perjudiciales, porque cada animal tiene una función muy específica.

La comercialización va incluso más allá de las especies, ahora el mercado se ha diversificado en diversos productos para los que también se matan animales en nombre de la “salud”.

El llamado de los miembros de esta asociación ecologista fue a no consumir animales, ni tampoco sus derivados y en la medida de lo posible hacer denuncias, sino ante la PGR, cuando menos ante las instituciones dedicadas al cuidado del medio ambiente o, en su caso, a las asociaciones.
Fuente: La Jornada Aguascalientes -9 de Mayo de 2009-